Hay vidas que no hacen ruido, pero dejan una huella honda y duradera. Con motivo de las bodas de oro sacerdotales de Mn. Josep Maria Jubany Casanovas (Barcelona, 1949), quiero expresar una sincera acción de gracias a Dios por los cincuenta años de ministerio fiel, discreto y fecundo del que fue mi superior y formador en el Seminario. Ordenado presbítero en el año 1976, pronto fue llamado a una tarea exigente y decisiva: la formación de los futuros sacerdotes. Durante catorce años, de 1977 a 1991, ejerció como superior del Seminario de Barcelona, compaginando esta responsabilidad con el servicio pastoral como vicario en las parroquias de Sant Pacià, primero, y de Cristo Rey, después. Muchos presbíteros de hoy recordamos con gratitud su cercanía, su criterio claro y su manera de acompañar sin imponer, ayudando a crecer en libertad y responsabilidad ante Dios.
Después de la etapa del Seminario, Mn. Josep Maria continuó su ministerio como párroco en diversas parroquias: Sant Pere i Sant Pau del Prat de Llobregat, Santa Eulàlia de Mèrida de l’Hospitalet de Llobregat y, actualmente, Sant Ildefons de Barcelona. En todos estos lugares ha sembrado con constancia la Palabra de Dios, con una especial profundidad bíblica y una fidelidad sostenida a Jesucristo. Hombre de oración, ha sabido vivir arraigado en el Señor, encontrando en él la fuente de toda fecundidad apostólica. Su sensibilidad hacia los más necesitados ha sido también un rasgo distintivo de su ministerio, recordándonos que el Evangelio se hace creíble cuando se concreta en la caridad.
En un tiempo en que a menudo solo se hacen visibles las sombras y en que el clero solemos ser noticia únicamente por los hechos negativos, celebramos con gozo esta luz serena: la de un sacerdote que ha entregado la vida con fidelidad y que sigue viviendo ilusionado su ministerio. Damos gracias a Dios por su trabajo, su dedicación y su testimonio. Y pedimos que el Señor continúe bendiciendo su servicio a la Iglesia, para que siga siendo signo humilde y elocuente de su presencia en medio del pueblo fiel.