Si el desaliento te abate, medita; la serenidad confortará tu espíritu y te hará más sabio para el futuro. Si estás enojado no te alteres, pon en la herida un poco de bondad, y castiga al culpable, con toda la ternura que en ese momento tengas en tu corazón. Si el odio quiere alcanzarte, sonríe […]