Nunca mires el mundo desde tu herida, sino con las bujías del amor. Nunca te muevas tanto que llegues a todas partes menos a tu alma. Nunca sueñes el matrimonio o la vida consagrada sólo con rosas, ponle también sueños a los sacrificios y nudos al deber. Nunca mires una dificultad como imposible: siempre habrá […]